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jueves, 8 de septiembre de 2011

Ludópata, un adicto al juego

 Se en tiende como ludopatía a un desorden de tipo activo relacionado con el juego. Para esas personas las apuestas suponen un intenso placer, tanto que les índice a querer experimentar nuevamente la sensación para eludir cualquier problema durante el momento que está jugando. Esta situación se agrava tanto que solo se centran en el juego, abandonando prácticamente su vida personal y profesional, llegando incluso a poner en grave peligro su economía y su familia.

Miles de tragaperras son testigos mudos de ludópatas.

  
PERFIL DEL LUDÓPATA :

 Por regla general el ludópata es una persona inmadura, insegura o con problemas graves de autoestima y poca tolerancia a la frustración.
 Normalmente le cuesta aceptar la realidad en la que vive ( su entorno tanto profesional como familiar), donde las apuestas que realiza en los juegos le proporciona durante ese momento la identidad de una persona totalmente ajena a la que es, sintiéndose así realizados.
  Además, debida a una inmadurez, estas personas con problemas esperan que el juego les libere de toda responsabilidad y problemas, porque durante su actividad se olvidan absolutamente de todo.

Se siente tan aislado del mundo que le rodea, que continua jugando más.

  FASES DE LA ADICCIÓN :

 Este problema psicológico pasa por distintas fases de forma gradual :

   Fase inicial :

 Empiezan jugando por primera vez en diferentes juegos para probar y en ese momento empieza a sentir un placer al hacerlo. Durante el tiempo que realiza las apuestas empieza olvidar y evadirse de sus problemas, y esa sensación que siente le obliga a repetirla.

   Fase secundaria ( llamada también de " luna de miel " ) :

 Realiza apuestas con mayor frecuencia, creyendo todavía que tiene control absoluto sobre sus apuestas, en esta situación cree que tiene dominio sobre la situación, y que su actividad en las apuestas son totalmente normales.

   Fase terciaria ( o fase negativa ) :

 El juego se convierte en una obsesión, y empieza a no sentir en todas sus jugadas las mismas sensaciones positivas que antes sentía. Entra en un estado donde le empieza a abordar los factores negativos a consecuencia de su adicción como pueden ser los económicos y familiares. El placer que sentía antes son cada vez más escasas.

  Fase final :

 Es el momento donde el enfermo llega al límite de la ruina económica, a tener graves problemas familiares y laborales. El juego ya no le aporta absolutamente ningún placer aunque su actitud le lleva a pasar largas horas jugando incluso hasta no tener hambre o sueño.

La obsesión que tiene por el juego llega a ser peligrosa para su salud.

   AYUDA AL LUDÓPATA :

 * Lo primero que hay que hacer es reconocer que existe un problema de ludopatía. En muchas ocasiones el ludópata cree que puede tener control absoluto sobre la situación, confiando siempre en que puede dejar de realizar apuestas cuando así lo decida, pero eso nunca ocurre, todo lo contrario, tiene absoluta dependencia de seguir realizando apuestas. Por lo tanto, siempre y cuando reconozca que posee un problema de ludopatía, será el primer paso importante para intentar resolver el problema.

 * En el primer momento en que la persona tiene consciencia de dicho problema, debe de dar el el siguiente paso, pedir ayuda especializada. Hay varias formas de afrontar el problema, en primer lugar ser atendido por un psicólogo especializado que pueda asumir el caso para proceder al tratamiento según criterio profesional.
  La familia es muy importante que le ofrezca el máximo apoyo posible, también existen muchas asociaciones dedicadas a tratar de ayudar a los afectados.

 * Una vez tratado el problema, el paciente ha de reconocer que es una grave enfermedad que puede causar recaídas, por lo que debería de replantear sus hábitos de vida.

Acudir a un profesional es lo más conveniente.

   PREVENCIÓN :

 Las familias que ya cuentan con antecedentes de ludópatas, son los que realmente deben de tener más cuidados y prevenciones que cualquier otra, debido a que el ambiente que se respira provoca, en especial a los hijos, una imagen " positiva " hacia los juegos de azar.
 Hay que evitar que en el seno familiar se dé el beneplácito a la visualización de series de televisión, películas o programas relacionados con juegos de apuestas, porque también se distorsiona la realidad frente a dicho problema, dando pie a que comiencen a tener dicha actividad enfermiza por mitificar a los jugadores que aparecen.

Las películas sobre juegos y apuestas potencia la adicción a los jóvenes.

 Se debe de intentar, sobre todo desde la infancia, educar que los logros de la vida son debido al esfuerzo y no a la suerte, reforzando la idea que aunque con suerte, a la larga, siempre se pierde.
  Evitar participar o que participen nuestros hijos en máquinas expendedoras, debido a que pueden relacionar el dinero y la máquina, con algo erróneamente bueno y placentero, creando confusión sobre máquinas de juego de azar.
 Los hijos son capaces de absorber todo lo que el adulto hace, seamos un ejemplo para ellos.

Compartir con nuestro hijos hábitos sanos, previenen futuros problemas.